Esta casa es parte de un complejo de viviendas situado en Marina di Ragusa, en un terreno con vistas únicas sobre el Mediterráneo y la isla de Malta, a unos sesenta kilómetros de distancia de ella. Su diseño deriva de la influencia ejercida por el programa de las Case Study Houses (CSH) implementado en los años 50 por John Entenza y su revista “Art & Architecture”.
La casa se configura en forma de L, alrededor de una gran piscina enmarcada por una terraza de tablas de alerce, pintadas de color blanco. La continuidad entre el interior y el exterior de la sala de estar está protegida por un muro de vidrio que se extiende por todo el perímetro de la casa, con vista al mar. En relación con el nivel del jardín, la casa se suspende a través de un borde liso y continuo que la rodea.
El jardín fue diseñado a través de una colección de plantas mediterráneas, definiendo el borde hacia el mar con cáctus y palmeras sobre grava blanca. El interior se configura en base a paneles de media altura de color blanco, al igual que las vigas del techo, que quedan a la vista, al igual que la mayor parte de la estructura.

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La casa se configura en forma de L, alrededor de una gran piscina enmarcada por una terraza de tablas de alerce, pintadas de color blanco. La continuidad entre el interior y el exterior de la sala de estar está protegida por un muro de vidrio que se extiende por todo el perímetro de la casa, con vista al mar. En relación con el nivel del jardín, la casa se suspende a través de un borde liso y continuo que la rodea.
El jardín fue diseñado a través de una colección de plantas mediterráneas, definiendo el borde hacia el mar con cáctus y palmeras sobre grava blanca. El interior se configura en base a paneles de media altura de color blanco, al igual que las vigas del techo, que quedan a la vista, al igual que la mayor parte de la estructura.
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El proyecto se sitúa bajo la pendiente adyacente a la capilla, de esta manera desde la Notre Dame du Haut el proyecto es casi imperceptible. El programa contempla un centro de visitantes y un pequeño convento y un oratorio, en este lugar lo que se privilegia son las vistas al valle y la conexión con la naturaleza, así fomentar la serenidad y la meditación.
El convento se compone de módulos en hormigón dispuestos según las necesidades del programa, que se adecuan perfectamente a las actividades diarias de las hermanas. Además en cada uno de estos se privilegia la relación con las vistas como un requisito fundamental de cada espacio. También existe un patio de invierno dedicado a la contemplación. El monasterio incluye un oratorio para peregrinos y un lodge para pasajeros que necesiten descansar.
Los invitamos a ver estas excelentes fotos de Ximo Michavila y a conocer más sobre este ambicioso proyecto a continuación.
Desde entonces, este pequeño módulo de arcilla ha sido parte de grandes obras de la arquitectura. Ya desde principios de la historia hasta el presente, este material ha tenido la capacidad de otorgar carácter y una espacialidad particular a cada espacio, permitiendo formas sinuosas o claroscuros de luz. Todo esto enmarcado en el estudio, análisis y experimentación. Este pequeño elemento puede rotar y apilarse de millones de formas, sólo depende de la creatividad e imaginación del creador.
Las piezas propuestas son elementos que por su geometría son capaces de conectarse entre sí formando unidades mayores con la versatilidad de crecer tanto en lo horizontal como en lo vertical. Cada una de las piezas se organizan en forma de estrella de 6 brazos, basados en unos núcleos(tronco)a los que se les van agregando diversas células(ramas)las cuales responden a las distintas actividades del zoológico, abarcando las necesidades de los visitantes, los empleados y , por supuesto, de los animales..
Este árbol es capaz de autosustentarse, de ser autosuficiente, generando su propia energía y conviviendo en armonía con su entrono transformándose de esta manera en un lugar de refugio y reunión de las diferentes especies del reino animal.
La recepción y la terraza/cafetería, como un espacio acogedor principal, fue elevada tres metros por sobre el nivel de la calle para proporcionar una vista sin obstrucciones desde y hacia el área circundante. Esta estrategia genera y anima la actividad pública de la fachada del edificio. La recepción y la terraza/cafetería, como un espacio acogedor principal, fue elevada tres metros por sobre el nivel de la calle para proporcionar una vista sin obstrucciones desde y hacia el área circundante. Esta estrategia genera y anima la actividad pública de la fachada del edificio.
Los colores y materiales fueron elegidos a partir de la paleta natural de la tierra, para entregar un ambiente formal, cálido y acogedor.
